Yo que supe de la vieja herida, del venezolano Armando Rojas Guardia, es una obra poética que explora las dimensiones más íntimas y conflictivas del deseo, la memoria y la espiritualidad. Publicada en su cuarta edición por Sultana del Lago Editores, esta colección reúne poemas que transitan entre la confesión personal y la reflexión metafísica, con un lenguaje que oscila entre lo lírico y lo coloquial, lo sagrado y lo profano.
El libro se estructura en torno a la experiencia del amor y el deseo homosexual, abordados con una honestidad descarnada que no elude la culpa, la nostalgia ni la ironía. Rojas Guardia dialoga con una tradición literaria que va desde la poesía mística hasta la beat generation, pasando por referencias a Baudelaire, Cernuda, Lezama Lima y el cine de Visconti, creando un tejido intertextual que enriquece cada poema.
La temática central es la herida —esa vieja herida del deseo que sangra en cada verso—, pero también la búsqueda de una redención posible a través de la palabra. El poeta se muestra como un ser escindido entre la elevación espiritual y la pulsión carnal, entre la devoción y la blasfemia, en una tensión que recorre todo el libro.
Estilísticamente, Rojas Guardia combina el verso libre con estructuras más clásicas, y no duda en incorporar elementos de la cultura popular —el rock, el bolero, el cine— para crear una poesía que es a la vez culta y accesible. Su tono oscila entre la confesión íntima y la reflexión filosófica, con momentos de gran intensidad lírica y otros de desparpajo irónico.
El valor de este libro para el lector reside en su capacidad para nombrar lo innombrable, para dar voz a los pliegues más ocultos del deseo y la memoria. Es una obra que invita a la introspección y al reconocimiento de la propia vulnerabilidad, sin renunciar a la belleza ni a la complejidad del lenguaje poético.
En suma, Yo que supe de la vieja herida es un testimonio poético de una sensibilidad que se debate entre la carne y el espíritu, entre la tradición y la modernidad, ofreciendo una mirada lúcida y conmovedora sobre la condición humana.
Armando Rojas Guardia - Yo que supe de la vieja herida
